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| WAQF Por PROF. MEHMET MAKSUDOGLU Como institución islámica, el waqf es una propiedad, una cierta cantidad de riqueza, etc., dedicada en beneficio de lo creado para complacer al Creador. Los bienes afectos a ese fin se ponen en posesión y propiedad de Allah eternamente, es decir, el que instituye un waqf no tiene ya más ningún derecho de propiedad respecto a la mencionada riqueza o propiedad. El motivo del establecimiento de un waqf es únicamente obtener la complacencia y el agrado del Creador, esperando tan sólo Su recompensa. El que instituye un waqf se llama waqif. El waqif debe tener las siguientes cualidades: Debe ser un adulto, en posesión de sus facultades mentales y debe ser libre. No debe existir ninguna compulsión: el waqif debe dedicar lo que posee por su propia voluntad. El motivo y la intención debe ser complacer al Creador. Con respecto a la riqueza que se afecta, debe satisfacer estas condiciones: La riqueza que se afecta debe pertenecer exclusivamente al waqif al momento en que se afecta. La riqueza no debe haber sido obtenida por un préstamo. La posesión que se afecta debe ser de un tipo de bien que produzca ingresos, tal como una casa, una tienda, un campo, un huerto, etc. Los árboles, las construcciones, etc., que el waqif posee y de los que quiere disponer no deben estar sujetos a un mandato de demolición. Deben estar claramente especificados aquellos que se beneficiarán del waqf. La escritura de constitución del waqf se llama waqfiyye. El waqif estipula sus condiciones en la waqfiyye. La waqfiyye adquiere validez desde que se ingresa en el Sijill (Registro) del Qadi (juez). La waqfiyye contiene alabanzas a Allah, oraciones pidiendo bendiciones para Rasullulah, ayats del Qur’an y nobles hadices alentando las buenas obras como el Sadaqatul Jariyah. Algunas veces también se incluyen poemas respecto a las buenas obras en la waqfiyye. A continuación el waqfiyye establece: La riqueza que se afecta, con una lista enumerada de los ítems respectivos. Cómo va a ser administrada. Cómo va a ser gastada la renta y quiénes son los beneficiarios. Quién va a administrar el waqf (los fiduciarios). Cuánta gente va a trabajar para hacer funcionar el waqf. Cuánto se les va a pagar a estas personas. Los ítems asignados a pagar estos honorarios. Los tipos de materiales que serán usados, y así por el estilo. Ratificación por parte del Qadi, su sello y su firma. Sabemos que Rasulullah, que la bendición y la paz de Allah sean con él, convirtió su huerto de dátiles en Madinah al-Munawwara en un waqf por Hawadlithud Dahr, es decir, para la protección del Islam y otros casos de urgencia. Convirtió asimismo a un huerto de dátiles en Fedek en un waqf para viajeros. ‘Umar ibn al-Khattab, que Allah esté complacido con él, hizo un waqf para los mujahidun, otro para los esclavos, a fin de que pudieran comprar su libertad, y otro para los huéspedes, para los viajeros. En cuanto a los Osmanlis, convirtieron muchas propiedades en awqaf empezando con el segundo gobernante Orhan Gazi (1326-1362). Sabemos con seguridad que él afectó todo el sub-distrito Makaja junto con todos sus ingresos para la hanikah, o zawiyya, en 724 H/1323 EC. Los sufis, los pobres y los viajeros menesterosos se beneficiaban de dicho waqf, recibiendo comida y alojamiento allí sin costo alguno. La waqfiyye dice: "Shujauddin Orhan hijo de Fakhruddin Osman, hizo de todo el sub-distrito Makaja (1) un waqf khalisan mukhlisan li wajhillah, para complacer a Allah, siendo sus límites ... He designado a mi esclavo liberto Tawashi Sharafuddin Muqbil como mutawalli para dar alimento y alojamiento a los sufis en viaje, los masakin, los extranjeros, los pobres y la gente dedicada al estudio. Todo ingreso del waqf ha de ser gastado en los mismos, y aquellos que no estuvieran autorizados no podrán encontrar abrigo en la zawiyya (hanikah). Que aquellos que lean esta waqfiyye sepan que en el futuro, aquel que sea el mejor de los hijos de los sirvientes (esclavos) será el mutawalli. He designado a Sharafuddin Muqbil como mutawalli para que empiece desde hoy a cuidar de aquellos que vengan y de los que partan. Que pueda hacer lo mejor en este servicio. Él recibirá una décima parte de los ingresos por sus servicios. Nadie entre mis hijos ni los de éstos tiene derecho alguno sobre tales ingresos. El mejor de entre los hijos de los siervos de esta zawiyya será designado como el mutawalli de este waqf en el futuro, generación tras generación. Si alguien contiende estas condiciones, su objeción no es aceptable de acuerdo a las reglas establecidas por el Profeta, que la bendición y la paz de Allah sean con él. Tal como he dejado dicho, he entregado este documento al mejor de los hijos de los siervos de esta zawiyya de manera que él pueda mostrarla cuando sea necesario, a fin de evitar que cualquier criatura pueda intervenir o cambiarla. A cualquiera que interfiera, que la maldición de Allah, jalla jalaluhu y la maldición del Rasulullah, que la bendición y la paz de Allah sean sobre él, recaigan sobre aquel. Aquellos que lean este documento sepan de seguro que el mismo es genuino y ha sido escrito en presencia de los testigos. (2) Los testigos:
Aquellos
que lean este documento, hacedles saber que mi propiedad de Makaja es
un waqf y, si Allah quiere, dejadlos que confíen en ello.
Mid Rabiul Awwal 724 (Marzo 1324)" (3) Orhan Gazi convirtió una gran iglesia en mezquita en Iznik (Nicae) cuando la abrió al Islam en 1331, y convirtió un monasterio allí en una madrasah. Construyó un Imaret cerca al puente de Yenishehir, designando a Al-Hajj Hasan como su shaykh. Este Al-Hajj Hasan fue uno de los discípulos de Edebali, suegro de Osman Gazi. Orhan Gazi sirvió la comida y encendió las velas del imaret en persona el primer día. (4) Parece que los Osmanlis no se contentaban sólo con alimentar los estómagos de las personas cuando construían un imaret; también se preocupaban por el bienestar espiritual de las personas. Su designación de un maestro espiritual como cabeza del imaret recién construido es suficiente para probar esto. No es necesario decir que había una propiedad dedicada a mantener el imaret. Por otro lado, la sociedad Osmanli durante la era de Orhan Gazi estaba en una situación tan abundante, que en la práctica no había casi nadie para aceptar el zakat. (5) El hijo de Orhan Bey, el tercer gobernante Osmanli, Murad Hudavendigar (1362-1389) construyó un imaret en Yenishehir así como una zawiyya para un sufi llamado Pustin-Push. Construyó una mezquita jami’ en Bilejik, y otra mezquita en el castillo de Bursa, en el palacio, cerca al puente. Construyó un imaret en Bursa y una madrasah en la cima del mismo. Todo esto fue una señal de gratitud hacia Allah, quien concedió a los musulmanes la victoria sobre los serbios (derrota de los serbios, en 1363). (6) En la práctica Osmanli, no sólo los gobernantes, sino también los sadrazams (grandes wazires), los wazires, los beylerbeys, los sanjakbeys y muchos musulmanes prósperos competían entre sí en el establecimiento de waqfs. Esto se debía a que sabían y creían que por todo el tiempo que la gente se beneficiara de sus waqfs –se decía que cada waqf continuaría sin cesar hasta el Día del Levantamiento; la waqfiyye contenía la amenaza de la maldición de Allah y Su Mensajero respecto a todo el que intentara cambiar o distorsionar las estipulaciones del waqf- sus récords continuarían y de esa manera el registro de sus buenas acciones perduraría. Otra razón para afectar la propiedad era que de ese modo el waqif protegía sus pertenencias afectadas de ser confiscadas, toda vez que nadie podía interferir con la propiedad afectada. Además, el waqif garantizaba un buen ingreso para sus descendientes, pues les señalaba como mutawallis de su waqf, y entre las estipulaciones de la waqfiyye está el honorario o salario del mutawalli. El ingreso producido por la propiedad afectada, las tiendas, casas, huertos, campos y así por el estilo se gastaría en el mantenimiento del waqf, en la compra de bienes y material, así como en el pago del mutawalli y sus asistentes, ayudantes y otros funcionarios, todos ellos designados y ratificados. Por ejemplo, una décima parte de las cosechas del sub-distrito de Makaja que fue convertido en waqf por Orhan Gazi pertenecían al mutawalli, lo cual no era un monto pequeño. Durante la era Osmanli, la gente estableció waqfs y afectó propiedades para cada necesidad o circunstancia que pudiera ser imaginada o pensada. Los waqfs llegaron a comprender una gama tan amplia y alcanzaron tal extensión que de acuerdo a algunos, dos terceras partes de la ciudad de Istanbul era propiedad waqf.
Las variedades de awqaf durante la era Osmanli podrían ser categorizadas como sigue: Mezquitas jami’ (en las cuales la oración jumu’a se lleva a cabo), otras mezquitas (donde sólo se llevan a cabo las cinco oraciones), y musallas en el país para realizar el ‘Eid y las oraciones jumu’a. Madrasahs, escuelas, librerías, zawiyyas, dergahs. Fuentes, sebils, cisternas, estanques, pozos, lagos, emparejamiento de caminos. Caravanserais, hospitales, cementerios en la proximidad de las mezquitas y los poblados remotos, praderas para el ganado débil y para apacentar ovejas. Waqfs para el Haramayn ash-Sharifayn, dedicado a sostener a los pobres de las dos ciudades sagradas así como a sostener a los peregrinos desamparados y servir agua y sherbet (una bebida dulce sin alcohol) a los hajjis. Waqfs dedicados a los hombres de conocimiento para que recen en las mezquitas, enseñen tafsir, hadith y fiqh en las mezquitas, reciten el Sahih al-Bukhari, el Sahih Muslim y el Delaiulul Khayrat en las mezquitas y en las tumbas de alguna gente importante y de awliya, para comprar suras de Nebe’ y Mulk para los niños pobres, y como premio en efectivo para los niños que habían completado la recitación del Qur’an (khatm). Waqfs dedicados a recitar por el Mawlid en las mezquitas y las zawiyyas, para gastar en la organización de visitas desde algunas mezquitas hacia el Lihya-i Sa’adet (la barba del Mensajero de Allah, que la bendición y la paz de Allah sean con él), para gastar en la fabricación y el mantenimiento de velas en las mezquitas, para arrancar el césped que crece en las paredes de las mezquitas y las zawiyyas. Waqfs dedicados a servir dátiles, aceitunas y agua a los muminun en las mezquitas en las tardes de Ramadan y en otros días sagrados (para el iftar, por ejemplo, para romper el ayuno). Waqfs (cantidades de dinero o comestibles) dedicados a distribuirse entre los pobres en ciertas épocas, especialmente durante Ramadan y las noches de Ragaib y Berat, waqfs para proveer útiles de casa y ajuares de novia a las mujeres pobres, para hacer los arreglos para los funerales de los pobres, para comprar ropa para los niños pobres y para las viudas en los Bayrams, waqfs (cantidades de dinero) dedicados a comprar útiles de casa tales como cristalería y cántaros de barro para reemplazar aquellos rotos por niños y sirvientes, a fin de protegerlos del reproche. Waqfs para asistir a los caminantes, para liberar esclavos y para pagar el kitibet requerido para liberar esclavos. Waqfs para que sean escritos el Qur’an y otros libros religiosos, para comprarlos, repararlos y encuadernarlos, así como para mantener instituciones de caridad. Para todo ello, se asignaron y afectaron inmensas cantidades de dinero, grandes áreas de propiedades, granjas y sirvientes. (7) Expliquemos algunos de los asuntos que puedan requerir una aclaración: Waqfs para mezquitas jami’ y otras mezquitas: Las waqfiyyes establecen cuánta gente, incluyendo imames, muezzins, qayyums y otros por el estilo, se designarían allí, cuánto se les pagaría a cada uno de ellos, cuánto dinero sería asignado para mantener y reparar las construcciones, cuánto se le pagaría al mutawalli, etc. Se construyeron musallas y namazgahs en las afueras de ciudades y pueblos para permitir que los muminun se reúnan en gran número para realizar las oraciones del ‘Eid. El lugar debía ser cercado y mantenido limpio, debían construirse un minarete y un mimbar, y se debían asignar algunos sirvientes. Uno de tales lugares merece una mención especial. La musalla en las afueras del poblado de Jizrah, cerca de Judi en el sudeste de Anatolia bordeando Iraq, solía atraer inmensas multitudes durante la era Osmanli para realizar el salat durante el tiempo del Hidrellez (el tiempo cuando Khidr e Ilyas’ vinieron juntos). Éste lugar fue el amarradero y el lugar de desembarco del Arca del Profeta Nuh, la paz sea con él. Los armenios la están buscando en vano en Agri (Ararat), lo que hace recordar una broma de Nasreddin Khoja: cuando este gran hombre perdió sus llaves en un cuarto oscuro, fue a buscarlas en otro, un cuarto iluminado. Resultaba más fácil pero era en vano, una ilustración de la debilidad y la psicología humanas. Waqfs para madrasahs: El waqif establece en su waqfiyye el monto que deberá pagarse al Muderris, cuánta propina recibiría cada estudiante, qué clase de carne y vegetales deberían cocinarse para cada comida, cuánta gente debería trabajar tanto para mantener la madrasah limpia como para otros servicios, cuánto debería pagársele a cada uno de ellos, y las fuentes de ingresos para todos estos ítems de gastos. Solía llamarse a las madrasahs según el monto pagado al muderris: si se le pagaba 30 akchas por día, entonces se llamaba a la madrasah otuz akchali, u otuzlu (de treinta). Así, se les llamaba kirkh (de cuarenta), effill (de cincuenta), etc. El gobierno no gastó un centavo para la educación hasta el tiempo del Tanzimat (1839) que marcó el principio de la europeización. Los musulmanes prósperos construyeron madrasahs y destinaron waqfs (almacenes, construcciones, campos y huertos) para estas instituciones. Al diseñar la construcción de una madrasah era extremadamente importante garantizar que el lugar estuviera aislado del mundo externo así como preparar las condiciones para que los estudiantes pudieran concentrarse en sus estudios sin distracción alguna. Generalmente, las habitaciones se construían alrededor de un patio cerrado, que a veces podía tener al medio un estanque. Cada cuarto tenía una chimenea. Las puertas de las habitaciones daban al patio. Altas y estrechas ventanas daban hacia la calle, sólo con el propósito de permitir la entrada de la luz. Había madrasahs de diferentes niveles académicos. Las de nivel básico eran comunes incluso en los pueblos. Por otro lado, las madrasahs de Fatih Sultan Mehemmed (1451−1481) y aquellas de Kaanuni Sultan Suleyman (1520−1566) tenían un nivel universitario y aún mayor, teniendo departamentos de especialización. Fatih construyó cuatro madrasahs al este de su mezquita y cuatro más al oeste de la misma. Estas ocho madrasahs fueron llamadas fueron denominadas madrasahs sahn-i seman o semaniye. Tenían un nivel universitario. Cada una tenía 9 habitaciones. Tras ellas había otras ocho madrasahs de un nivel menor, llamadas tetimme. Estas últimas preparaban a los discípulos para la educación superior en las semaniye. Había un muderris (profesor) en cada madrasah sahn-i seman, a quien se le pagaba 50 akchas por día. Cada madrasah tenía un mu’iyd (profesor asociado); a cada mu’iyd se le pagaba 5 akchas al día. En cada habitación, vivía un estudiante, que recibía 2 akchas al día. La comida provenía del imaret. Había sirvientes responsables de la limpieza y de otros servicios. Las madrasahs llamadas tetimme tenían más de un estudiante en cada habitación. También recibían sus alimentos del imaret. Suleymaniyye medresesi tenían secciones de especialización en matemáticas, medicina y darul hadis. También había un farmacéutico y una clínica. Aparte de aquellas, había en otras partes madrasahs de especialización tales como: La Darul Qurra, donde los estudiantes memorizaban todo el Qur´an y se especializaban en ´ilmil qiraet. La Darul Hadis que otorgaba una especialización en la metodología de hadith y en al Ahadithin Nabawiyya. El waqf para librería: En esta waqfiyye se establecía cuánto recibiría en pago el librero, cuánto se le pagaría a otra gente que trabajaría allí, y cuáles serían las fuentes de los ingresos con los que se mantendrían y repararían la construcción y los libros. Waqfs para zawiyyas y dergahs: Generalmente, los gobernantes y funcionarios de alto rango construían estas instituciones para conocidas órdenes sufis. La waqfiyye establecía claramente qué clase de alimentos se cocinarían y se servirían, de dónde saldrían los ingresos, cuánto se le pagaría al maestro espiritual, y disposiciones por el estilo. Las fuentes: Aquellos que construían y dedicaban fuentes, trayendo agua algunas veces desde lugares distantes, establecían en sus waqfiyyes cómo se conservarían y en su caso se repararían estas fuentes, así como cuánto se le pagaría a los trabajadores. Había algunos waqfs para recolectar agua en cisternas, construir estanques para regar frutas y huertos y mantener pozos para facilidades de riego. Había waqfs para el emparejamiento y reparación de caminos. Merece mencionarse que el Devlet-i `Aliyye-i Osmaniyye eximió de impuestos a algunos de sus ra´aya no musulmanes a cambio de que mantuvieran y repararan ciertas secciones de camino en sus áreas. Mencionemos como ejemplo, la Waqfiyye Agua de Suleyman el Magnífico: Se establece en la Waqfiyye Agua de Suleyman el Magnífico, quien llevó agua para beber desde el distrito Kagithane a Istanbul, con fecha 23 de diciembre de 1565: "El Sultan que adornó los países musulmanes con imarets llevó agua a los poblados musulmanes, en particular al bendito al-Quds y Estambul la protegida, el Renovador del siglo décimo (Mujaddidul Qarnil ‘Ashir al-Hiffi), confirmador de la Religión con la ayuda divina ...". Dedicó el poblado de Aydos y Cinco Aldeas con todos los ingresos de las mismas a mantener y reparar esta vía fluvial de acuerdo con los siguientes ayats y hadith: "Si tratáis de contar las bendiciones de Allah, no podréis enumerarlas" (Sura Ibrahim 34, An-Nahl 18) "Estableced el salat y entregad el zakat. Todo el bien que adelantéis en beneficio de vuestras almas, lo encontraréis junto a Allah. En verdad, Allah ve lo que hacéis". (Surat al-Baqara 110) y: "Tu porción de este mundo es lo que comes y consumes, lo que llevas y vistes y lo que donaste y dejaste sin tocar". "Cuando un hijo de Adam muere, su libro se cierra, excepto por tres cosas: un descendiente justo que ora por él, el conocimiento (que deja) con el que beneficia a las gentes y la caridad que perdura". (Hadith Sharif) Toda vez que el agua con la que se proveía a Estambul recorría a través de montañas, valles y demás, dicho aprovisionamiento necesitaba de constante mantenimiento. Si los ingresos del waqf no eran suficiente para este propósito, quedó establecido que la cantidad necesaria de dinero sería transferida de otros waqfs de Kaanuni. (8) Hay que mencionar también otro waqf: Nasuh Chelebi, hijo de Ahmed, dedicó su huerto a la gente de Karaja Focha en la Anatolia occidental, donde él era el comandante del castillo. Estableció que, de los ingresos del waqf, se gastaría la cantidad necesaria de dinero para reparar y mantener la cadena y el cubo del pozo que estaba cerca al huerto. Asimismo, el pozo debería ser limpiado de tiempo en tiempo. Él tomó el cargo de mutawalli mientras estuvo vivo, y estableció que luego de él sus hijos y nietos serían mutawallis. Si su descendencia se extinguía, los administradores del waqf deberían designar un mutawalli adecuado. El ingreso de dicho waqf era de 100 akchas. (9) Sabemos que se consumía hielo durante los días cálidos del verano en los sebils, es decir, que se ponía hielo en el agua que se daba en los sebils. Aparte de ello, algunos sebils tenían waqfs en donde se dedicaban colmenas de abejas para proveerlos de miel que mezclaban con el agua de dicho sebil. Caravanserais: Los Osmanlis adoptaron la tradición de los caravanserais de los Seljuks, sus predecesores. Los caravanserais eran construcciones a modo de castillos, fuertes, fáciles de defender, que daban refugio a las caravanas y a los viajeros a caballo o a camello. Se construían en las carreteras más frecuentadas, a distancias razonables. De ese modo, una caravana podía partir de un caravanserai en la mañana y llegar a otro a media tarde, o con certeza antes del atardecer. La distancia entre dos caravanserais era de 22 a 25 millas. Había habitaciones separadas para huéspedes, cada una con una chimenea, y había algunos almacenes para comestibles, una cocina, un establo para los caballos y camellos de los huéspedes, pienso y paja para los animales, un almacén para bienes del comercio, una mezquita, un shadirvan (un tanque adjunto a la mezquita para el wudu`), un hamam, un zapatero que reparaba zapatos para los viajeros y hacía nuevos zapatos para los viajeros pobres, sin costo, y un herrador. Cualquier viajero, quienquiera que fuere, sin importar su nación, raza o credo, era huésped del waqif por tres días sin pago alguno. Aun si era rico, el viajero no pagaba nada. Todos los gastos pertenecían al waqf. Sólo algunos pequeños caravanserais que no tenían waqf aceptaban un pequeño pago para cubrir los gastos. Las posadas en los pueblos y ciudades, por otro lado, cobraban a sus huéspedes. A ningún viajero se le permitía abandonar el caravanserai en la noche. En la mañana, los funcionarios le preguntaban a la gente si quería partir, si es que sus pertenencias y bienes estaban seguros y en buen estado y si es que nada se había perdido. Luego de que se respondiera que nada se había perdido, los porteros les despedían diciéndoles, "Tengan cuidado, no acepten la compañía de nadie que no conozcan". Los viajeros rezaban por el waqif y partían. Pero se admitía a los viajeros, aún si llegaban a medianoche, por parte de los porteros que dormían a las puertas, y se les servía rápidamente comida. (10) Hospitales: Los Osmanlis también siguieron a los Seljuks en la tradición del hospital. El primer hospital de la era Osmanli se construyó por Yildrim Bayezid (1389-1402) en Bursa. Era a la vez una madrasah médica. En otras palabras, en términos modernos, era una facultad de medicina con su hospital de entrenamiento. Una pared de un metro de alto es todo lo que resta de este darush shifa. C. Niebuhr de Dinamarca, que visitó Bursa en enero de 1767, manifiesta que la gente mentalmente enferma también recibía tratamiento en ese hospital (v. III, p. 145, Tab. XII). (11) En el hospital que fue construido en Estambul por Fatih Sultan Mehemmed en 1471 como parte de su külliyye había un doctor principal, un operador principal y cerca de otros 200 doctores, funcionarios, sirvientes y demás. A los pacientes se les servía carne de pierna roja de perdiz y faisán, y en caso que no hubiera ello, carne de ruiseñor y gorrión, de acuerdo a su waqfiyye. Los enfermos mentales eran curados usando música. (12) Se sabe que se usaban diferentes tonos musicales según requerían las diferentes enfermedades mentales. El hijo de Fatih, Bayezid el Segundo, dedicó 90 aldeas, varios almacenes en Estambul y Edirne, y algunos hamams (baños públicos) como su waqf para su külliyye, que construyó entre 1484 y 1488 en Edirne. En el hospital, parte componente del külliyye, había 1 doctor principal, 2 doctores, 2 cirujanos, 2 médicos oftalmólogos, 1 farmacéutico, 5 asistentes, 1 barbero, 1 que se encargaba de lavar a los muertos, 1 secretario, 1 camarero, 1 mayordomo, 2 cocineros, 1 portero. 21 miembros del personal en total. Y el hospital fue diseñado para 50 pacientes. Por tanto, ¡eran 21 personas sirviendo a 50 pacientes! En la construcción central los pacientes se tendían bajo colchas sedosas y los mentalmente enfermos escuchaban un coro de 10 músicos 3 días a la semana según narra el famoso viajero Evliya Celebi. La alimentación de los pacientes y los mentalmente enfermos se hacía con el mayor cuidado posible. El farmacéutico del hospital, asimismo, daba medicinas gratis a los pobres. El külliyye de Bayezid el Segundo, que comprendía una mezquita, un hospital, una madrasah, una cocina, un cuarto de cocina y un imaret, fue construido en una pradera sobre los bancos del Río Tunja en Edirne. El hospital consistía de una construcción central con 12 pequeñas cúpulas y una cúpula grande al medio, y seis habitaciones alrededor de un pequeño jardín como clínicas, etc. C. Niebuhr visitó Edirne en junio de 1767, y manifestó que en dicho hospital recibía tratamiento médico la gente mentalmente enferma (v. III, pp. 163-164). (13) El hospital estaba en uso hasta los años precedentes a la Primera Guerra Mundial, y fue recientemente reparado. La esposa de Yavuz Sultan Selim, la madre Hafsa Sultan de Suleyman el Magnífico dedicó un waqf en Manisa que empezó a funcionar en 1539. En su külliyye había un imaret, cerca de él una mezquita y cerca de ella una madrasah con diez habitaciones y un salón de clases. También había un hospital, una zawiyya para los Sufis al lado del imaret, y una escuela para niños. Había cuartos para descansar llamados tabhane, una cocina, un comedor, una bodega, una leñera, un establo y otras construcciones en el imaret. En el hospital había 1 físico principal, 1 cirujano, 2 oftalmólogos, 1 especialista para los mentalmente enfermos, 2 farmacéuticos, 2 asistentes de farmacéuticos, 4 asistentes del hospital (2 para el día y 2 para la noche), 1 administrador, 1 secretario, 2 cocineros y 1 lavador. ¡Todos ellos servían sólo a 20 pacientes! La pasta o azúcar llamada Manisa Mesiri o Mesiri Macunu se preparaba usando más o menos 40 clases de hierbas y especias y se distribuía a los pacientes y a los pobres al principio de la primavera. (14) Aún hoy esta tradición continúa. Se lanzan pedazos de la pasta, que se considera que tiene propiedades curativas, de la cúpula de la mezquita que se conoce entre las gentes como Sultan Camii (Mezquita del Sultan). A. Thevenot narra (Reysen des Herrn v. Thevenots in Europa, Asia und Africa, Frankfurt 1693, 11, pp. 28-29) que había un hospital en Damasco construido por Suleyman el Magnífico. De acuerdo a su descripción, esta institución fue construida para los peregrinos de cada religión, por aquel que abrió Rhodas al Islam, Sultan Suleyman. Manifiesta que ésta era una bella construcción con cuatro cúpulas. Se trataba probablemente de la zawiyya de Sultan Suleyman en Damasco, construida por el famoso arquitecto Sinan. (15) Un personal de 117 miembros trabajaba en la külliyye de Hafsa Sultan: Un mutawalli. Recibía 50 dirhams (monedas de plata) al día. Un nazir. Recibía 10 dirhams al día. Un secretario. Recibía 6 dirhams al día. Éste era el secretario general del waqf. Otro secretario. Registraba los ingresos del waqf y recibía 6 dirhams. Otro secretario. Su deber era registrar los ingresos del waqf en Urla. Recibía 2 dirhams al día. Dos recaudadores de ingresos. A cada uno se le pagaba 2 dirhams al día. Tres recaudadores de ingresos de los poblados dedicados (en waqf). Cada uno recibía 2 dirhams al día. Un imam. Se le pagaba 5 dirhams al día. Un khatib. Se le pagaba 5 dirhams al día. Un muezzin. Se le pagaba 2 dirhams al día. Un muvaqqit. Se le pagaba 3 dirhams al día. Diez huffaz. Recitaban todo el Noble Qur’an cada semana. El mutawalli les pagaba 100 dirhams cada semana como gastos de alimentos. Aparte de esto, cada uno recibía 2 dirhams diarios. El principal de ellos recibía 3 dirhams al día. Un Meddah. Debía tener una voz agradable, siendo su deber recitar qasidas y na’ts en alabanza del Mensajero de Allah, que la bendición y la paz de Allah sean con él. Un mu’arrif. Su deber era rezar por Hafsa Hatun y por todos los musulmanes en los tiempos de las oraciones. Recibía 3 dirhams al día. Treinta huffiz. Cada uno de ellos recitaba un juz (20 páginas) del Noble Qur’an en la mezquita luego del salat de dhuhr. Cada uno de ellos recibía 2 dirhams (por tanto, un khatm cada día). Diez musebbih. Éstos recitaban tesbihat cada día luego de duhr en la mezquita, y pedían recompensa para el ruh del dedicador [del waqf]. Cada uno de ellos recibía 1 dirham. Dos qayyum para mantener limpios y en orden los lugares. Cada uno recibía 2 dirhams al día. Un qandilji. Su deber era encender las lámparas de la mezquita y ponerlas a dormir. (En la tradición Osmanli, especialmente en las zawiyyas, no se dice que las lámparas se ‘extingan’, sino que ‘se ponen a dormir’. Luego, son ‘despertadas’ – uyarilir). Recibían 2 dirhams diarios. Un muderris. Enseñaba cada día en la madrasah excepto los feriados. Era un hombre de gran conocimiento, bien versado en las ‘Ulumul ‘Aqliyye y ‘Ulumun Naqliyye. Debía ser capaz de responder a preguntas religiosas y solucionar problemas. Había 10 estudiantes inteligentes, de buen temperamento y laboriosos, en la madrasah. Cada uno de ellos recibía 2 dirhams al día. Un portero de la madrasah. Recibía 1 dirham al día. Había un shaykh con diez murids en la zawiya. Los 10 murids permanecían en las 10 habitaciones de la zawiyya. Esta gente debía ser de Ahl as-Sunna w’al-Jama’at, no de aquellos que seguían hawa y bid’at. Debían estar ocupados con la oración. Al Shaykh se le pagaba 10 dirhams y a cada murid 2 dirhams al día. Un qayyum para la zawiyya. Recibía 1 dirham diario. Un profesor para la escuela de niños (sibyan mektebi). Recibía 5 dirhams diarios. Un kalfa para la escuela. Recibía 3 dirhams diarios. Los niños pobres y los huérfanos asistían a esta escuela. Cada día se separaban 2 dirhams para cada huérfano, con el fin de comprarles ropas el ‘Eid al-Fitr. Un noqtaji, que recibía 10 dirhams al día. Debía ser una persona muy íntegra. Su deber era examinar la asistencia del personal cada día. Si alguno se ausentaba no recibía su paga diaria. No era necesaria la asistencia en los feriados. Un ingeniero civil. Se le pagaba 3 dirhams al día. Reparaba los lugares que lo necesitaban y mantenía las vías de agua. Dos técnicos que se ocupaban de los canales de agua del hamam (baño público) y la fuente del poblado de Kirkagac. Cada uno recibía 1 dirham por día. Había un shaykh para el imaret. Debía ser una persona agradable, fina y de buenas maneras. Preparaba cada día el menú del imaret, se ocupaba del servicio de la comida a sus horas debidas, recibía a los huéspedes alegremente, los trataba de acuerdo a su posición social, y cuidaba que sus alimentos les fueran servidos sin demora. Se le daba cebada a los caballos de 10 de los huéspedes. Luego de tres días, los despedía con una sonrisa en el rostro. Nunca debía ponerse en conflicto con los huéspedes. Debía examinar las carnes y los otros ingredientes antes de que se cocinen. Cuando se hubieren cocinado, debía examinar el sabor y ver que la sazón estuviera buena. Debía reportar cualquier falla de los funcionarios al mutawalli, algunas veces con una propuesta de reemplazo. Debía enseñarles buenas maneras. Aquellos que trabajaban en el imaret debían cumplir sus órdenes escrupulosamente. Recibía 10 dirhams al día. Un mayordomo, con un pago de 3 dirhams al día. Dos qayyums para el imaret. Debían ser buenos y muy honestos musulmanes. Su deber era dividir y distribuir las comidas entre los huéspedes. Dos ferrashs para el imaret. Su deber era tender y recoger los cobertores en el imaret así como ayudar en otras actividades. Un asistente para el lavatorio. Debía mantener los recipientes usados en el lavatorio y los que se usaban para el wudu separados, limpios y ordenados. Se le pagaba 3 dirhams al día. Dos cocineros diestros. A cada uno se le pagaba 5 dirhams diarios. Dos asistentes de cocina. Cada uno recibía 2 dirhams al día. Un mayordomo, con 4 dirhams al día. Dos panaderos. A cada uno se le pagaba 4 dirhams diarios. Un funcionario de almacén. Se le pagaba 2 dirhams diarios. Un portero. Se le pagaba 3 dirhams diarios. Un triturador de trigo. Su deber era triturar completamente el trigo que iba a mezclarse con las comidas. Se le pagaba 2 dirhams diarios. Una persona para moler el trigo en el molino. Se le pagaban 4 dirhams diarios. Hafsa Hatun estableció en su waqfiyye cláusulas por las cuales reemplazar al personal que no trabajaba bien. Algunos de los funcionarios podían ser reemplazados por el mutawalli, pero la sustitución de otros tales como el Imam y el muezzin sólo era posible por orden del Qadi. Hafsa Hatun estipuló que dos veces al día, en la mañana y a media tarde, se sirviera comida a los pobres, los huéspedes en la zawiyya, los Sayyids visitantes (descendientes del Mensajero de Allah, que la bendición y la paz de Allah sean con él), los ‘ulema y los suleha. Los sipahis (hombres de la caballería militar local), artesanos y aquellos que se ganaban la vida no podían ser huéspedes en el imaret pues disfrutaban de buenas condiciones de vida y no necesitaban ser ayudados. Para proveer de fondos a todos estos ítems, Hafsa Sultan dedicó lo siguiente como su waqf: El pueblo de Urla cerca de Izmir, los ingresos de 13 aldeas, algunos impuestos locales, tiendas en la ciudad de Söbije, el ingreso de baño público en Manisa cerca al palacio del Sultan Suleyman, 3 poblados de Manisa, el molino en el pueblo de Körele y el pequeño bosque cerca de Manisa. (16) Osman Nuri Ergin, el erudito escritor, manifiesta que los külliyyes que comprendían mezquita, madrasah, hospital, restaurante, casa de huéspedes, tumbas, castillo, incluso un minarete, eran llamados imarets. Uno de los mejores ejemplos de estos imarets es el que fue construido y dedicado por Mihirisha Valide Sultan, esposa del Sultan Mustafa III y madre del Sultan Selim III en el distrito de Sultan Ayyub en Estambul. Este imaret y külliyye fue puesto en servicio el 1208/1793, y aún continúa sirviendo a la gente. (17) Cuando el Mensajero de Allah, que la bendición y la paz de Allah sean con él, emigró a Madinah al-Munawwara, fue el huésped de Abu Ayyub Khalid ibn Zayd al-Ansari, que Allah esté complacido con él. Abu Ayyub participó en la campaña del 50 H/670 EC hacia Constantinopla, donde murió como shahid y fue enterrado en las afueras de las murallas de la ciudad. Los orientalistas le mencionan como ‘un soldado árabe’. Para los turcos él es Sultan Eyüb (pronunciación turca de Ayyub). Cuando el Sultan Osmanli Fatih Mehemmed abrió Constantinopla (Estambul) al Islam, pidió a su maestro espiritual Akshemseddin, que Allah esté complacido con él, en el 857/1453, que determinara el lugar donde fue enterrado, lo que Akshemseddin hizo en virtud a su mukishefe. Se construyó una tumba y una mezquita, por parte de Fatih, en nombre de Abu Ayyub, y el distrito fue conocido como ‘Eyüp’. Su tumba fue visitada por los posteriores sultanes Osmanlis y la ceremonia de acceso (julus merasimi) se llevó a cabo allí, ciñendo la espada del Islam en presencia de tal Compañero y mujahid. El Sultan, Gran Wazir o Wazir, quien quiera que estuviere a la cabeza del Ordo-yu Humayun (la Armada Real) para el yihad, primero visitaba a Abu Ayyub. Aun hoy, los chicos visitan su tumba antes de la circuncisión así como las parejas recién casadas. Así, esta dama caritativa construyó su imaret en la proximidad de Sultan Eyüp. 6. Waqfs Haramayn: Los ingresos de esta clase de waqf fueron dedicados a los pobres de las dos ciudades sagradas de Makka al-Mukarrama y Madinah al-Munawwara, y a los desamparados en su camino de o hacia el Hajj, y a invitar a los hajjis agua y sherbet (una bebida dulce sin alcohol). Se entiende que esta clase de waqf era bastante común durante la era Osmanli. Mencionemos dos ejemplos: * Sitiado por multitudinarios ejércitos enemigos en Kanitza en 1601, Tiryaki Hashan Pasha acrecentó la moral de sus soldados, diciendo: "Kanije y todos los territorios circundantes son un waqf para Madinah al-Munawwara, por tanto Allah no permitirá que este lugar caiga en las manos de los kafirs". Kanitza estaba en la Europa Central, lo que significa que los Osmanlis establecieron waqfs incluso allí, y de hecho lo hicieron en todo lugar donde reinaron. * Por el hecho de que Fatih destruyó el Imperio Romano Oriental (imperio bizantino), nunca ha sido perdonado por los orientalistas ni ha sido objeto de un estudio académico. Pero siendo mucho más grande intelectualmente que sus contemporáneos (conocía media docena de idiomas, era bastante buen poeta y estaba muy bien educado) los orientalistas a veces han intentado reclamarle pretendiendo que su madre era una cristiana llamada Mara, Stella o un nombre por el estilo. De hecho su madre pertenecía a la casa de Jandaroglu Beglik de Kastamonu en Anatolia, y su nombre era Halime Huma Hatun. Era la hija de Ibrahim Bey. Cuando se casó con el padre de Fatih, Murad el Segundo, en 1424, usó un hamam en el camino hacia su esposo. Ese hamam se llama gelin hamami (el hamam de la novia) y está en el poblado llamado Chayirjik cerca al poblado de Devrekani, en la región de la ciudad de Kastamonu. Cada año en mayo, la gente de allí conmemora este evento con festividades. El ingreso de dicho hamam, fue dedicado como un Haramayn waqf. La gente lo usó por siglos, y el dinero que pagaban iba a los lugares designados.
* * * * * En resumen, como Ibrahim Hakki manifiesta, "Los turcos musulmanes dedicaron waqfs para toda clase de necesidades humanas; tomaría mucho tiempo mencionar todas ellas y llenaría un enorme número de libros". Dedicaron waqfs para viudas, para comprar ajuar de novia para muchachas jóvenes pobres, para viajeros, para realizar los funerales de los pobres y los destituidos sin parientes, para los esclavos, para alimentar a las aves en invierno cuando ellas no podían encontrar nada bajo el hielo, para proporcionar niñeras que cuiden de los niños de las mujeres trabajadoras, para cuidar de los niños huérfanos y pobres, así como de su educación, para proveer de reemplazos a los cántaros rotos por los niños y los siervos, y para cubrir el mucus de los caminos con cenizas. A los hombres se les pagaba por el kül vakfi (waqf de ceniza) para patrullar las calles, caminos y sendas en las ciudades y los pueblos, según sus tareas. Cuando veían a alguien escupiendo saliva o flema, sin decirle nada simplemente cubrían ello con cenizas que tomaban con una cuchara de palo de una alforja que llevaban a la espalda. Había waqifs que construyeron bellos lugares de observación para aves en los muros de sus mezquitas y otras construcciones. Un tal Mürseli Aga dedicó un waqf en Ödemish, en la Anatolia occidental, para las cigüeñas que quedaban detrás del rebaño a causa de enfermedades, etc. Dedicó los ingresos de su waqf a alimentar las aves con hígado, pulmón (en turco: jiger) y tripas. Otro waqif dedicó los ingresos de su waqf para las aves que llegaban a los poblados y las ciudades en invierno buscando comida. Mucha gente tenía palanganas sobre sus tumbas para proveer de agua a las aves. (18) Para completar este tópico, mencionemos la sadaka tashlari (piedras/pilares para los pobres). Una sadaka tasi era una piedra o pilar de metro y medio de elevación con una superficie lisa o cóncava en la cima. Para sadaqa, la gente ponía algo de dinero en la cima de la misma junto con otra gente caritativa. Luego, después de `Isha cuando todos se iban a casa, aquellos que tomaban dinero iban allí y lo tomaban, salvando su honor al no venir juntos ni conocerse unos a otros. Algunas de las sadaka tasi tenían una tapa o cubierta de manera que la gente no pudiera ver si una persona estaba dejando dinero o tomándolo. NOTAS (1). En el camino entre Estambul y Eskishehir en Anatolia. (2). Esto, debido a que cuatro de los testigos son hermanos de Orhan Bey, uno es su hermana y tres sus propios hijos; ellos y sus descendientes no tendrán derecho alguno para siempre sobre los ingresos del waqf. (3). Ismail Hakki Uzuncarsili, "Gazi Orhan Bey Vakfiyesi", Belleten, vol. V, número 19, julio de 1941, pp. 280–282, Ankara 1941. (4). Nesri, Kitabi–i Cihan–Numa, ed. Por Faik Reset Unat y Dr. Mehmet A. Köymen, publicado por Sociedad Turca de Historia, v. I, p. 162, Ankara 1949. (5). Ibid., I, 186. (6). Ibid., I, 202. (7). Ömer Nasuhi Filmen, Hukuk–u Islamiyye ve Istilahat–i Fikhiyye Kamusu, c. 4 p. 302–304 (Vakiflar, Estambul 1984`den naklen). (8). Kanuni Sultan Sideymanin Su Vvakfiyesi, pp. 24–25. Kültür ve Turizm Bakanligi Yayinlarli: 851, Hazirlayan: Ibrahim ATES. (9). Cevat Bakkal, "Tapu Tahrir Defterlerinde Menemen ile Ilgili Vakif Kayitlari" Vakiflar Dergisi, XXVI, p. 80. Ankara 1997. (10). Osman Turan, "Selcuk Kervansaraylari, Belleten, v.X, número 39, pp. 477–494, Ankara 1946. (11). Arslan Terzioglu, "Islam–Türk Hastahaneler", Belleten, XXXIV, número 133, p. 136, Ankara 1970. (12). Loc. cit. (13). Ibid., 137–138. (14). Ibid., 138. (15). A. Terzioglu, 139. (16). Ibrahim Hakki Konyali, "Kanuni Sultan Süleyman`in Annesi Hafsa Sultan`in Vakfiyyesi ve Manisa`daki Hayir Eserleri", Vakiflar Dergisi, VIII, pp. 47–50, Ankara 1960. (17). Ahmet INAN, "Vakfiyesinin Dilinden Eyüp Imareti", Vakif ve Kültür, v. I, n. 1, p. 23, Vakiflar Genel Müdürlügü, Mayis 1998. (18). Mustafa Özdamar, "Kitablar Kutubhaneler ve Vakiflar", Vakiflar, p. 49, Istanbul Vakiflar Basmudurlugu, Istanbul 1984. |